Serie: 4-Xtremes – The World Tour
De ruta por Brasil
Mike y Andrea nos llevan en su Axor de viaje por fascinantes zonas húmedas, empinadas carreteras de montaña y coloridos pueblos costeros.
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¡Hola, Roadstars! Esta vez os escribimos desde Brasil, el país más grande de Sudamérica y el quinto más grande del mundo. En los 90 días que podemos estar como turistas, queremos vivir lo máximo posible. Por eso, justo después de cruzar la frontera, pasamos por una presa y atravesamos una enorme zona húmeda. A lo lejos descubrimos capibaras y caimanes: aunque están demasiado lejos para hacerles fotos, resultan igual de fascinantes.
En un área de servicio para camioneros, Mike pide un sándwich «com tudo» (con todo). Para nuestra sorpresa, viene relleno de corazones de pollo, un ingrediente muy popular en Brasil, pero al que aún nos tenemos que acostumbrar.
900 metros de altitud
Desde Porto Alegre nos dirigimos a las montañas del sur de Brasil. Desde el nivel del mar se llega a una meseta situada a 900 metros de altura. El Axor domina las carreteras empinadas y sinuosas, pero Mike tiene que tener mucho cuidado en las curvas estrechas. Vienen muchos camiones en dirección contraria y, como la mayoría de los conductores conocen bien el trayecto, van rápido. Con la altitud, el clima y la vegetación cambian por completo. Aparecen bosques de araucarias, vemos cuervos azul celeste y nos encontramos con gauchos en pueblos pequeños. A lo largo del borde de la llanura alta hay hileras de desfiladeros cubiertos de niebla desde los que se puede ver con claridad hasta la costa atlántica.
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De la montaña a la playa
Pasamos una semana en las montañas, recorremos los acantilados y utilizamos sobre todo pequeñas carreteras secundarias, lejos de carreteras principales. Por carreteras serpenteantes descendemos finalmente entre densas nubes hacia la costa. Aquí el clima es más suave, los pueblos tienen un aspecto diferente y la región está más poblada. Paseamos a lo largo de la costa, a través de antiguos pueblos portugueses con casas coloridas y, a veces, incluso nos trasladamos al pueblo más cercano en ferry.
Solo hemos visto una pequeña parte de Brasil, pero estamos impacientes por continuar. ¿Podéis adivinar qué nos depara el futuro?
Fotos y vídeo: 4-Xtremes